La discusión, que se produce tras la conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, subraya que la violencia no se limita al ámbito físico, sino que incluye la violencia psicológica, sexual, económica (como la brecha salarial) y, crucialmente, la invisibilidad en todos los ámbitos del saber.
«Las Sinsombrero» fue el apodo dado a las artistas, escritoras, filósofas y pintoras que formaron parte de la Generación del 27, pero que fueron sistemáticamente «ninguneadas» o «tapadas» por la historia.
Mientras que figuras como Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Buñuel o Miguel Hernández son rápidamente recordadas, sus compañeras, que tenían una cultura similar y eran sus esposas, amantes o compañeras de vida, fueron borradas al morir.
El nombre del movimiento proviene de un acto transgresor de la artista Maruja Mallo en los años 20, quien se quitó el sombrero en la Puerta del Sol como gesto de rebeldía contra la sociedad, desafiando una norma de vestimenta que era un signo de elegancia.
Maruja Mallo: Artista cuya exposición en el Reina Sofía la sitúa de nuevo en la actualidad. Fue una mujer libre, con romances con Miguel Hernández y García Lorca, que escribía para ganarse la vida y fue docente en el Instituto-Escuela.
María Zambrano: Filósofa y pensadora. Exiliada a México, Cuba y Puerto Rico, fue la primera mujer en ser reconocida con el Premio Príncipe de Asturias (1981) y el Premio Miguel de Cervantes de Literatura (1988) tras el retorno de la democracia.
María Teresa León: Escritora y directora teatral, esposa de Rafael Alberti, conocida por su papel en la exportación de las obras del Museo del Prado a Valencia para protegerlas durante la Guerra Civil.
Carmen de Burgos (‘Colombine’): Periodista, maestra y traductora que, a los 16 años, se separó de su marido para buscarse la vida, activista por los derechos de la mujer.
El exilio tras la Guerra Civil y los 40 años de dictadura provocaron la «inexistencia total» de esta «Generación de Oro». Un ejemplo de este borrado es el regreso del exilio de Rafael Alberti en 1977, donde los medios solo le dedicaron honores a él, sin nombrar a María Teresa León que estaba junto a él en primer plano.
y junto a Lola Milán, Villena Rescata a Sus ‘Sinsombrero’ Olvidadas: Las Pioneras Locales que Desafiaron las Normas del Siglo XX.
Las «Sinsombrero Villeneras». En el programa de hoy, Lola Milán ha sacado a la luz las historias de un grupo de mujeres de Villena que, con su arte, su activismo y su valentía personal, rompieron los moldes sociales y culturales de su época, a menudo pagando un alto precio por su autonomía.
Entre las figuras destacadas en el ámbito artístico, Milán mencionó a Lola Victoria, compositora nacida en 1880, cuyo trabajo musical la sitúa como una de las primeras mujeres en el ámbito de la composición local.
La historia de Sara Gimeno, pintora, es un doloroso ejemplo de la violencia de la invisibilidad. Su talento fue truncado porque su padre le impidió estudiar, obligándola a aparcar su arte en detrimento del desarrollo de su hermano. Por otro lado, la música Loreto García Ruzafa demostró el alto nivel cultural de la zona al codearse con figuras de la talla de Chapí, dejando un testimonio de la conexión de Villena con la élite artística nacional.
El espíritu de modernidad y la ruptura de las normas sociales tienen en Villena nombres como el de Celia Sánchez Navarro, quien destacó por su habilidad para montar a caballo y, en un acto de profunda autonomía personal, rehusó casarse para mantener su independencia y su libertad de acción.
El caso más iconoclasta fue el de Natalia Crespo García, deportista y modelo que marcó un hito al posar por primera vez en bikini. Esta imagen, profundamente transgresora para la época, fue recuperada y utilizada en 2012 para ser portada del ciclo cultural local «8 cultura y mujer», un reconocimiento tardío a su audacia y vanguardismo.
La lucha por la igualdad y la libertad también tuvo su componente político. Josefa Conejero es un referente de la primera militancia femenina organizada, destacando como miembro activo del PSOE ya en 1933, en los albores de la Segunda República.