Los docentes afirman que las protestas tienen como objetivo revertir más de dos décadas de insuficiente inversión en la educación pública y frenar el deterioro progresivo que, según denuncian, viene sufriendo el sistema educativo valenciano. Entre sus principales reivindicaciones figura una mayor inversión en infraestructuras educativas. En este sentido, reclaman la eliminación de los barracones que todavía existen en algunos centros, la puesta en marcha de planes de mantenimiento y rehabilitación de edificios antiguos y la mejora de los sistemas de climatización de las aulas.
Otra de las demandas destacadas es la reducción de las ratios de alumnado por aula. La asamblea considera que la creciente diversidad social, cultural y educativa de las aulas hace necesario disminuir el número de estudiantes por grupo para garantizar una atención más individualizada y favorecer el aprendizaje de todo el alumnado.
El manifiesto también incide en la necesidad de reforzar los recursos destinados a la inclusión educativa. Los docentes sostienen que el actual modelo requiere más personal especializado, especialmente profesionales de Pedagogía Terapéutica y profesorado de apoyo, para atender adecuadamente al alumnado con necesidades educativas específicas y al alumnado recién incorporado al sistema que desconoce las lenguas de enseñanza. Según indican, la falta de recursos dificulta la aplicación efectiva de las políticas de inclusión y acaba perjudicando tanto al alumnado con necesidades específicas como al resto de estudiantes.
Entre las reivindicaciones figura también la actualización de las retribuciones del profesorado. La asamblea recuerda que el complemento autonómico permanece congelado desde los años 2006 y 2007 y que los recortes aplicados en 2012 nunca han sido recuperados. Según señalan, la propuesta planteada por la Administración no compensa la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante estos años.
El documento aborda igualmente cuestiones relacionadas con la enseñanza del valenciano, defendiendo la importancia de que el alumnado finalice su formación obligatoria con capacidad para comprender y expresarse en esta lengua, así como la necesidad de preservar el contacto con la cultura propia de la Comunitat Valenciana.
La Formación Profesional ocupa también un apartado relevante del manifiesto. Los docentes reclaman recuperar los desdobles en las clases prácticas, mantener los ciclos formativos existentes, ampliar la oferta pública de nuevas especialidades y revisar determinados aspectos de la formación en empresa vinculada a la nueva legislación educativa.
Asimismo, muestran su preocupación por el aumento de la financiación destinada a la enseñanza privada y concertada mientras, aseguran, persisten importantes carencias en la red pública. Defienden que la educación debe ser considerada una inversión estratégica para el futuro de la sociedad y no un gasto susceptible de recortes.
La Asamblea de Docentes de Villena y Comarca denuncia además la falta de avances en las negociaciones con la Conselleria de Educación y considera que la Administración autonómica no ha mostrado voluntad real de alcanzar acuerdos. Por ello, exige una negociación efectiva y reclama una apuesta decidida por la mejora de la educación pública valenciana.
Finalmente, el colectivo asegura que mantendrá sus reivindicaciones durante el próximo curso si no se producen cambios reales y verificables en las condiciones educativas. Los docentes consideran que la mejora de la educación pública requiere una inversión sostenida en el tiempo y apelan a las administraciones para que sitúen esta cuestión entre sus prioridades.