Los sindicatos recuerdan que el proceso de movilización comenzó el pasado mes de mayo y que la convocatoria de huelga permanece actualmente suspendida, aunque aseguran que continúan trabajando de forma conjunta para reactivarla si no se producen avances en el diálogo con la administración.
En el comunicado conjunto, las organizaciones consideran que la Conselleria sigue sin ofrecer soluciones a los problemas que afectan a la educación pública valenciana, por lo que defienden que el inicio del nuevo curso debe estar marcado por acciones reivindicativas que impulsen mejoras en las condiciones laborales del profesorado, atiendan las necesidades de los centros educativos y contribuyan a dignificar el sistema educativo.
Propuestas de movilización en los centros
Como documento de trabajo para las asambleas docentes, sindicatos y CADPV han elaborado un amplio catálogo de propuestas que servirán de base para diseñar un calendario de acciones durante el curso, dejando claro que no se trata de un programa cerrado, sino de un conjunto de iniciativas que cada centro podrá valorar y adaptar.
Entre las medidas planteadas figuran acciones de visibilización del conflicto, como informar al profesorado que se incorpore por primera vez al centro, explicar las reivindicaciones a las familias al inicio del curso o utilizar camisetas y chalecos reivindicativos.
También se proponen movilizaciones como bicicletadas, rutas senderistas reivindicativas o la participación en actos públicos y fiestas locales para dar mayor visibilidad al conflicto.
Vaga de celo y presión institucional
El documento recoge además diversas medidas de «vaga de celo», entre ellas el cumplimiento estricto del horario laboral, la negativa a realizar reuniones con las familias fuera del horario de trabajo, no participar en proyectos impulsados por la Conselleria, no utilizar dispositivos personales en el centro o no asumir voluntariamente determinadas funciones, como la corrección de las pruebas de acceso a la universidad.
Asimismo, las organizaciones plantean reforzar la presión institucional mediante el envío coordinado de quejas a la Conselleria, el seguimiento de la normativa educativa, la solicitud de mociones de apoyo en los ayuntamientos y el establecimiento de alianzas con asociaciones de familias, Mareas Verdes y otros movimientos en defensa de la educación pública.
Los sindicatos y la CADPV han señalado que todas las acciones que finalmente se lleven a cabo serán debatidas y consensuadas en las asambleas docentes, con el objetivo de mantener un proceso participativo y preparar, si fuera necesario, movilizaciones de mayor intensidad a lo largo del próximo curso escolar.