La edil apeló a las múltiples formas de hacer daño a las mujeres y a concienciar sobre las nuevas formas de violencia que se aplican, más allá de las físicas, a través de las nuevas tecnologías, la discriminación social y laboral, así como el peligro del negacionismo de una realidad que ha generado este año 38 víctimas mortales.
Laserna enmarcó esta lacra social que se manifiesta de una manera muy básica: “Hacer daño a las mujeres de todas las maneras posibles es el objetivo de la violencia machista. Es una violencia específica que castiga a las mujeres por el hecho de serlo”. Para la concejala, “la violencia machista golpea, humilla, controla, empobrece, amenaza, asesina. Es física, psicológica, sexual, económica, digital… y sigue siendo un obstáculo para la igualdad, la paz y el cumplimiento de los derechos humanos”.
Ante esta situación, la concejala de Igualdad reclamó un ambiente de dignidad, libertad y seguridad para todas las mujeres, para lo que exigió a “todas las administraciones recursos reales para la prevención, protección y recuperación de las mujeres y sus hijas e hijos”.
Uno de los grandes retos de la actualidad es combatir “los discursos negacionistas, burlas, justificaciones del abuso, agresiones y maltrato” que determinados colectivos y partidos políticos tratan de normalizar con la estrategia de la justificación social, minimizando su impacto personal y social, y normalizando su presencia en los ámbitos privados como públicos.
Esta reacción y retroceso social necesita que la sociedad en su conjunto intensifique el compromiso por “trabajar en conjunto: concienciación, prevención, apoyo y lucha firme contra la impunidad. Juntas hemos llegado hasta aquí y juntas seguiremos avanzando, por el derecho de todas a vivir sin miedo, en paz y con un presente y futuro libre de violencias machistas”.