Durante una entrevista en Cope Villena MQR, Sánchez explicó que la espectroscopia permite conocer la composición química de diferentes muestras y obtener información muy valiosa sobre el entorno, la salud o la alimentación. “Nos ayuda a saber si hay problemas de contaminación, si existe alguna patología o incluso la composición nutricional de los alimentos”, señaló.
La investigadora detalló que el trabajo que desarrollan en laboratorio se centra especialmente en detectar elementos presentes en concentraciones extremadamente bajas. “Es como buscar una gota de aceite en una piscina olímpica”, explicó gráficamente. A lo largo de la conferencia abordará algunas de las aplicaciones más sorprendentes de esta tecnología, que actualmente se utiliza en ámbitos tan diversos como el análisis medioambiental, los biocombustibles, la alimentación o la medicina. Entre los ejemplos que presentará se encuentra un estudio realizado para diferenciar denominaciones de origen de vinos españoles mediante el análisis de tierras raras presentes en cantidades mínimas. “Intentábamos obtener una especie de huella dactilar química para ayudar a combatir el fraude en el sector”, indicó. En el ámbito sanitario, Sánchez explicó que actualmente se trabaja en proyectos relacionados con posibles herramientas de diagnóstico para enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. En concreto, estudian la composición elemental del líquido cefalorraquídeo para detectar posibles biomarcadores asociados a la enfermedad. La investigadora reconoció además las dificultades que todavía existen en España para financiar determinados proyectos científicos y reclamó una mayor apuesta pública por la investigación. “Necesitamos más financiación. Siempre”, afirmó, aunque destacó la importancia de la colaboración entre universidad y empresa privada para sacar adelante muchos estudios. Durante la entrevista también reflexionó sobre la necesidad de acercar la ciencia a la sociedad y reducir la distancia entre los laboratorios y el público general. “Los investigadores tenemos que hacer un esfuerzo por explicar mejor lo que hacemos y el impacto real que tiene en la vida cotidiana”, aseguró. Precisamente, destacó la importancia de iniciativas divulgativas como el ciclo “Villena en la Frontera del Conocimiento”, que permiten “romper esa barrera” y acercar el trabajo científico al conjunto de la ciudadanía. La conferencia de este viernes buscará precisamente despertar la curiosidad del público a través de ejemplos prácticos y aplicaciones reales de la espectroscopia. “Vamos a hablar sobre todo de curiosidades y de las historias que nos cuentan los elementos químicos”, concluyó.