El serval, llamado Tila, forma parte de una de las especies de felinos salvajes más solicitadas como animales de compañía en España y Europa, pese a que su tenencia está prohibida por la legislación actual. Los servales proceden del África Subsahariana, son depredadores solitarios, territorialistas y pueden alcanzar los 18 kilos de peso. Su naturaleza salvaje hace imposible que puedan adaptarse a un entorno doméstico sin sufrir estrés, frustración o comportamientos agresivos.
Un caso que refleja un problema creciente
Según informa AAP Primadomus, los servales se encuentran entre los cinco animales con mayor número de peticiones de rescate en Europa. La situación de Tila no es aislada: muchos de estos felinos son adquiridos como mascotas exóticas por su apariencia, especialmente tras la difusión de vídeos en redes sociales que ofrecen una imagen distorsionada de su comportamiento real.
La familia propietaria ha expresado públicamente su arrepentimiento y reconoce que desconocía la complejidad de su cuidado: “En internet solo se ven los momentos bonitos, pero mantener un serval en casa es muy difícil, sobre todo con niños. Si hubiéramos sabido lo que implicaba, no lo habríamos adquirido”, han declarado.
Un marco legal claro: los servales no pueden ser mascotas
La Ley 7/2023 de Protección de los Derechos y el Bienestar de los Animales prohíbe la tenencia como animales de compañía de mamíferos salvajes que superen los 5 kilos en edad adulta. El serval triplica ese peso. La normativa estará reforzada el próximo año con la publicación oficial de los Listados Positivos, un sistema que detallará qué especies pueden ser tenidas como animales de compañía y que prohibirá automáticamente todas las demás.
La Coalición para el Listado Positivo —integrada por ANDA, FAADA y AAP Primadomus— recuerda que un animal criado en cautividad no pierde sus instintos salvajes y advierte del riesgo que supone mantener felinos medianos en un entorno doméstico. Entre los comportamientos frecuentes: mordiscos, arañazos, conductas destructivas, ataques por estrés o reacciones agresivas ante estímulos cotidianos.
Tila, ya en un entorno adecuado
Tras el rescate, Tila ha sido trasladada al centro AAP Primadomus, donde vivirá en un entorno especializado adaptado a sus necesidades físicas y comportamentales. El centro de Villena es uno de los principales referentes europeos en el rescate de grandes felinos y animales exóticos procedentes del tráfico ilegal, circos o tenencias irresponsables.
La Coalición para el Listado Positivo insiste en que casos como el de Tila muestran la urgencia de avanzar en una regulación clara para evitar el sufrimiento animal y los riesgos asociados al mascotismo exótico: “Un serval no es un gato grande. Es un depredador salvaje, y su presencia en hogares es incompatible con el bienestar del animal y la seguridad de las personas”.
Las personas que identifiquen situaciones similares pueden contactar con las organizaciones responsables a través del correo info@listadopositivo.org