El objetivo principal del programa es reducir el impacto que las altas temperaturas pueden provocar sobre la salud de la población durante los meses estivales, especialmente a través de sistemas de alerta temprana y medidas preventivas dirigidas a la ciudadanía y a las administraciones públicas.
Desde la Conselleria se recuerda que el verano de 2025 fue el más cálido registrado en las últimas tres décadas, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), superando incluso las temperaturas extremas alcanzadas en 2022.
Ante esta situación, Salud Pública insiste en la importancia de prestar especial atención a la población más vulnerable, entre la que se encuentran las personas mayores de 65 años, menores de 4 años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas, obesidad o tratamientos médicos específicos.
El programa se basa en los niveles de riesgo establecidos por el Ministerio de Sanidad dentro del Plan Nacional frente a las altas temperaturas. Para ello, la AEMET genera diariamente previsiones de temperaturas máximas por zonas de meteosalud, permitiendo elaborar mapas interactivos donde se refleja el nivel de riesgo mediante distintos colores.
La Dirección General de Salud Pública emitirá avisos específicos cuando se detecten situaciones de riesgo medio o alto por temperaturas extremas. Estas comunicaciones se enviarán con antelación suficiente a través de correo electrónico para facilitar la activación de medidas preventivas y de intervención en los municipios afectados.
Además, la Conselleria de Sanitat difundirá recomendaciones y consejos dirigidos a la población a través de su página web, medios de comunicación y redes sociales, con el fin de reforzar la prevención individual y minimizar los efectos del calor extremo.
Entre las recomendaciones generales destacan mantener una correcta hidratación, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, permanecer en espacios frescos y prestar especial atención a personas mayores, menores y colectivos vulnerables.