La modificación ha sido posible gracias a una enmienda presentada por Sumen Biar el lunes previo al pleno municipal en el que se llevaba a aprobación definitiva la ordenanza, durante el pasado mes de enero. En dicha enmienda, el grupo municipal instaba al equipo de gobierno a revisar al alza el módulo económico aplicado a las plantas solares fotovoltaicas, que hasta ahora estaba fijado en 400.000 euros por megavatio (MW) instalado, sin incluir la red de evacuación.
Según explicó el portavoz de Sumen Biar, Kique Larios, este módulo suponía un claro “efecto llamada”, ya que en algunos casos permitía a las empresas fotovoltaicas un ahorro superior al 50 %, con el consiguiente perjuicio para las arcas municipales.
Tras el análisis de los datos aportados por el grupo proponente y la evaluación realizada por el técnico municipal, se ha acordado sustituir el módulo único existente por tres valores de referencia diferenciados, en función de la potencia de las instalaciones. Esta medida pretende evitar la infravaloración de la base imponible y, con ello, una reducción injustificada de la tasa a abonar por la implantación de este tipo de proyectos en el municipio.
Los nuevos módulos aprobados quedan establecidos de la siguiente manera:
800.000 euros por MW para plantas de pequeña potencia, hasta 5 MW instalados.
700.000 euros por MW para plantas de potencia media, entre 5 y 20 MW.
600.000 euros por MW para plantas de gran potencia, de más de 20 MW.
Con esta modificación, el Pleno municipal ha aprobado unos valores mínimos superiores a los planteados inicialmente por el equipo de gobierno del Partido Popular, que, según Sumen Biar, habrían supuesto una pérdida considerable de ingresos para el Ayuntamiento.
Desde el grupo municipal se ha valorado positivamente esta decisión, al considerar que permite regular de forma más justa la implantación de plantas fotovoltaicas, evitando proyectos de bajo coste que no reviertan adecuadamente en el municipio y garantizando una mayor protección de los intereses económicos locales.