La convocatoria ha estado impulsada por los sindicatos CSIF y ACAIP-UGT y forma parte de una protesta coordinada a nivel estatal en todos los centros penitenciarios dependientes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, tras los graves hechos ocurridos en la prisión sevillana.
La víctima, una psicóloga del centro, fue agredida durante una entrevista individual por un interno con numerosos antecedentes por violencia y delitos sexuales, que, a pesar de ello, se encontraba destinado en un módulo de “respeto”. Los sindicatos denuncian que este tipo de situaciones no son aisladas y reflejan un deterioro estructural del sistema penitenciario, con decisiones de clasificación interior que priorizan “el maquillaje estadístico” frente a la seguridad real en los centros.
Según los datos aportados por las organizaciones sindicales, en las cárceles españolas se produce una agresión cada 16 horas, superando el millar en los últimos dos años. Ante esta realidad, los representantes de los trabajadores exigen una respuesta inmediata y eficaz por parte de la administración.
Entre sus principales reivindicaciones se encuentran:
– La revisión del sistema de clasificación de los internos, para evitar situaciones de riesgo.
– La depuración de responsabilidades tras casos de negligencia institucional.
– La instalación de sistemas eficaces de emergencia y aviso en caso de incidentes.
– El reconocimiento legal como agentes de autoridad de las trabajadoras y trabajadores penitenciarios.
“Tolerar estas situaciones es normalizar la violencia institucional y vulnerar el derecho a un trabajo seguro”, han afirmado los portavoces sindicales, que reclaman también un cambio profundo en el modelo de gestión penitenciaria.
Las concentraciones han servido no solo para exigir mejoras estructurales, sino también para visibilizar el apoyo de los compañeros y compañeras del resto del país a la funcionaria agredida, y para denunciar la creciente inseguridad que enfrentan a diario en el ejercicio de su labor.