El animal fue hallado por un particular en un campo de olivos de Huelva y derivado al centro de rescate para recibir atención especializada. Desde su llegada, el equipo veterinario detectó signos de enfermedad metabólica ósea, deformaciones y posibles fracturas antiguas.
Pocas semanas después, los cuidadores observaron que Capitán comenzaba a perder movilidad en sus extremidades y cola, hasta que finalmente quedó paralizado, sin poder trepar ni desplazarse con normalidad. Una resonancia magnética confirmó la existencia de una hernia discal entre las vértebras T14-L1, con severa compresión medular.
Ante la urgencia del caso, se optó por una cirugía de alto riesgo, una intervención sin precedentes en esta especie y tamaño de primate. “Estamos enormemente agradecidos al neurólogo y neurocirujano Alejandro Luján y a todo su equipo por la atención y apoyo durante la operación y el postoperatorio”, señaló Sonsoles Hernández, veterinaria de AAP España.
Aunque la recuperación será lenta y podría prolongarse hasta un año, Capitán comienza a mostrar signos de mejoría: logra mantenerse en pie, mueve parcialmente la cola, ha recuperado movilidad en su lado izquierdo y ha ganado peso, indicadores de una evolución positiva.
Desde AAP Primadomus, donde el primate continúa su rehabilitación, destacan que la prioridad es garantizarle una vida digna y activa, monitorizando de cerca su evolución y trabajando para que pueda reincorporarse a un entorno lo más natural posible.