Según las investigaciones, el chimpancé habría sido extraído de su hábitat natural en África cuando era solo un bebé para ser introducido en el mercado ilegal de mascotas exóticas. Los chimpancés cuentan con el máximo nivel de protección del Convenio CITES, lo que hace que cualquier comercio internacional de esta especie, catalogada en peligro crítico de extinción, sea completamente ilegal.
Condiciones de maltrato extremo
Giggi fue encontrado atado con una cadena de apenas dos metros de longitud que le había provocado una profunda herida en la ingle y lesiones graves. La restricción constante de movimiento derivó además en comportamientos estereotipados y antinaturales, signos claros de estrés prolongado y sufrimiento psicológico. La situación resulta especialmente grave dada su corta edad, en una etapa clave para su desarrollo físico, emocional y social.
Eva Schippers, bióloga y responsable de Rescate y Rehabilitación de AAP, que participó en el traslado, explicó que “los chimpancés son animales altamente sociales que deben vivir en grupo y jamás deberían estar aislados ni encadenados. A edades tan tempranas, los cuidados maternales son fundamentales, y el daño causado a Giggi podría tener consecuencias duraderas”.
Tráfico ilegal y riesgos asociados
En Italia, los chimpancés están considerados animales peligrosos para la salud y la seguridad pública y están protegidos por la normativa CITES. El antiguo propietario reconoció haber adquirido al animal en el mercado negro de Malta y haberlo introducido en Italia sin los permisos correspondientes. El caso vuelve a poner de manifiesto la persistencia del tráfico ilegal de fauna salvaje y los riesgos que supone tanto para los animales como para las personas.
Aunque el comercio de chimpancés está prohibido, AAP recuerda que en algunos países europeos aún es posible tener primates como mascotas. Por ello, la organización trabaja activamente en la implantación de las denominadas Listas Positivas, que limitan las especies permitidas como animales de compañía y priorizan el bienestar animal.
Cooperación internacional para su recuperación
Tras el rescate, Giggi fue trasladado de forma provisional al Bioparco di Roma, mientras se completaban los trámites legales y sanitarios necesarios para su traslado definitivo. Finalmente, el chimpancé ha llegado al centro de rescate de AAP, donde un equipo especializado de seis profesionales se encarga de su atención veterinaria y cuidado permanente durante el periodo de cuarentena.
Durante los próximos tres meses, el objetivo será garantizar su recuperación física y emocional y encontrarle una madre adoptiva adecuada, ya sea dentro o fuera de la organización. Desde AAP subrayan que este proceso es clave para que Giggi pueda, por primera vez, vivir sin miedo, sin cadenas y con la posibilidad de desarrollarse como lo que es: un chimpancé, no una mascota.