Así lo explicaba Hermógenes Fernández en declaraciones a los Servicios Centrales Informativos de Cope Villena MQR, donde ha denunciado la falta de información y consulta previa antes de iniciar un procedimiento que consideran “polarizador, innecesario y lesivo para la identidad del municipio”.
Un cambio impulsado desde fuera y con “connotaciones políticas”
El portavoz vecinal señalaba que la iniciativa parte de una asociación de juristas valencianos y critica que se pretenda aplicar sin tener en cuenta el sentir local. Aunque reconoce que la figura de Felipe V está ligada a episodios históricos polémicos, como la abolición de los fueros valencianos a través del Decreto de Nueva Planta, Fernández defiende que Banyeres de Mariola mantiene un vínculo histórico directo con el monarca, cuya intervención en la Guerra de Sucesión fue determinante para la localidad: Felipe V otorgó a Bañeres los títulos de “Villa noble, fiel, leal y real”.
La localidad sufrió ocho incursiones austracistas, que arrasaron más del 80% de sus viviendas, y el apoyo borbónico del pueblo fue reconocido de forma oficial por el monarca. “Cambiar el nombre sería borrar una parte muy importante de nuestra historia”, afirmaba Fernández.
Recogida de firmas y rechazo masivo vecinal
Al conocerse el inicio del expediente municipal, los residentes organizaron rápidamente una recogida de firmas contra lo que califican de “barbaridad absoluta”. La difusión del asunto a través de diferentes medios está ampliando la movilización, y se espera que más vecinos del resto del municipio se sumen a la oposición.
“Hay muchas necesidades reales en el pueblo —limpieza, actividades, mantenimiento— y no entendemos que se dediquen recursos a algo que no aporta nada a la ciudadanía”, añadía.
¿Es legal el cambio de nombre sin consultar a los vecinos?
Según Fernández, el procedimiento iniciado por el Ayuntamiento “cumple por ahora con la legalidad”, ya que se ha abierto un periodo de alegaciones. No obstante, advierte que ningún vecino ha recibido comunicación oficial, ni se han producido reuniones informativas, pese a que el consistorio conoce el rechazo mayoritario.
Los residentes han presentado alegaciones acompañadas de documentación histórica que avala la importancia del nombre actual.
Próximos pasos: alegaciones y posible vía judicial
A partir de ahora, el colectivo vecinal esperará a que el Ayuntamiento resuelva las alegaciones. Si no son estimadas, ya avanzan que están dispuestos a recurrir por la vía administrativa e incluso judicial. “Estamos hablando de identidad colectiva, de elementos que forman parte de nuestros símbolos como pueblo. No es solo una placa: es historia, es memoria y es pertenencia”, concluía Fernández.
Alternativas: nombres sin carga política
Como propuesta conciliadora, los vecinos sugieren que, si se desea incorporar referencias al territorio valenciano, existen múltiples opciones que no implican eliminar nombres históricos ni generar división. Entre ellas, proponen denominar otras calles sin título como Corona de Aragón o Reino de Valencia, sin recurrir a conceptos “con connotación política actual”.