A través de un comunicado, la formación ecologista critica la propuesta planteada desde el Consorcio CREA y asegura que refleja “la falta de orientación en la gestión de residuos que presenta la Generalitat Valenciana”. En este sentido, lamentan que, en lugar de avanzar hacia modelos de “residuo cero”, se mantenga una gestión que consideran insuficiente tanto en el origen de los residuos como en su posterior tratamiento.
Desde Verdes de Europa también califican de “inaceptables” las declaraciones de la presidenta del Consorcio CREA y alcaldesa de Sax, Laura Estevan, sobre una supuesta “insolidaridad de Villena”. La Asamblea Verde recuerda que el municipio lleva años recibiendo residuos de distintos puntos de la Comunitat Valenciana, incluidos los derivados de la DANA de 2024.
Según explican, actualmente la planta de tratamiento ubicada en Villena procesa alrededor de 65.000 toneladas de residuos al año y la nueva propuesta supondría incorporar otras 45.000 toneladas adicionales sin procesar, además de posibles residuos procedentes de Castellón tras el accidente registrado en la planta de Onda.
La formación ecologista considera que la medida agravaría los problemas medioambientales asociados a la gestión de residuos, especialmente por el bajo nivel de separación selectiva existente en la Vega Baja. Según indican, esta comarca exporta más de 200.000 toneladas anuales de basura a plantas externas debido a la falta de una instalación propia desde hace cerca de dos décadas.
Además, sostienen que los índices de reciclaje en la Vega Baja son inferiores a los del Consorcio CREA, especialmente en recogida de envases ligeros, papel-cartón y residuos orgánicos. Esto, advierten, provocaría una reducción del porcentaje de material reciclable y un aumento de residuos destinados a vertedero. “La contaminación por lixiviados será mayor debido a la compactación de todos los residuos juntos y el tratamiento será más complicado e ineficiente”, apuntan.
Desde la Asamblea Verde recuerdan que la planta de Villena ha sido mejorada en los últimos años para optimizar la valorización y el reciclaje de residuos, por lo que consideran que el objetivo debe centrarse en la generación de compost de alta calidad y no en incrementar la llegada de basura procedente de otros territorios.
Finalmente, insisten en que la solución pasa por que la Vega Baja disponga de una planta propia de tratamiento de residuos y por avanzar hacia modelos de gestión más sostenibles y eficientes.