El concejal ha recordado en su intervención que el actual modelo, municipalizado desde 2017, había quedado “obsoleto e ineficiente” por la falta de recursos y la rigidez administrativa: “No tenemos la agilidad de una empresa privada para sustituir maquinaria o personal, y eso nos ha lastrado. El nuevo contrato asegura plantilla completa y medios técnicos suficientes”, señaló.
Con los nuevos pliegos, la plantilla pasará de 39 a 63 trabajadores y se incorporarán más de 25 vehículos y equipos: tres barredoras, fregadoras, sopladoras eléctricas menos ruidosas y nuevos camiones de recogida y baldeo. También se establece la recogida de basura los siete días de la semana, la limpieza mensual de todos los contenedores —dos veces en verano— y la eliminación progresiva de las islas soterradas, sustituyéndolas por contenedores en superficie más higiénicos y fáciles de mantener.
Mejoras en barrios y diseminados
Uno de los puntos más reclamados por la ciudadanía era la atención a los diseminados y pedanías, que verán incrementada la recogida a cuatro días durante todo el año y cinco en verano. Además, se crearán islas cerradas con control de acceso y videovigilancia, para evitar vertidos incontrolados de escombros o muebles.
El servicio contará también con una brigada de emergencias para intervenciones puntuales, como limpiezas extraordinarias durante las Fiestas de Moros y Cristianos, o ante incidencias como vertidos o escapes.
Tecnología y control
Por primera vez, Villena dispondrá de un sistema informático de monitorización que permitirá al Ayuntamiento fiscalizar el servicio en tiempo real: “Sabré si un contenedor se ha vaciado o no. Y si la empresa marca en verde que está recogido pero un vecino demuestra lo contrario, tendremos la herramienta para exigir responsabilidades”, explicó Palao.
La ciudadanía también dispondrá de una app específica para avisos y sugerencias, desde incidencias en contenedores hasta limpiezas urgentes en parques o calles.
Próximos pasos
El contrato, que ahora se abre a licitación, dará un plazo de 30 días a las empresas para presentar ofertas. Una vez adjudicado, dispondrán de hasta 15 meses de implantación para renovar toda la maquinaria y contenedores. Mientras tanto, deberán garantizar el servicio con recursos provisionales.
Palao calificó el proyecto como “el mayor salto cualitativo en limpieza que ha vivido Villena”, destacando que la aprobación ha sido fruto de 22 meses de trabajo técnico y político. “Ahora lo importante es que el papel se transforme en realidad en nuestras calles. La gente tiene que notar que Villena da un giro de 180 grados en limpieza y recogida”, concluyó.