El director del FIC y de la Casa de la Cultura, José Ayelo, destacó en la apertura que “haber llegado a la séptima edición es una asombrosa realidad para una ciudad como Villena, donde se sostiene una muestra observada desde muchos lugares por su calidad y por su capacidad de unir arte contemporáneo con el pulso cultural del municipio”. Este año, el festival reflexiona sobre el concepto de identidad, coincidiendo con la conmemoración del quinto centenario de la concesión del título de ciudad.
En palabras de la comisaria Helena Ferrando, el FIC “nos hace preguntarnos si seríamos los mismos sin estas siete ediciones. Propuestas como esta influyen en nuestra identidad como pueblo, como artistas y como personas”.
Una programación diversa y arriesgada
La inauguración oficial estuvo marcada por la propuesta audiovisual de Luis Macías, Cinema Solar, que ocupa la primera planta del MUVI con un espectáculo de luz, sonido e imágenes experimentales. A continuación, el público pudo disfrutar de la obra teatral Feriantes, de El Patio Teatro, galardonada con el Premio FETEN 2025, y de un concierto de jazz de Luise Knobil en el Café de la KAKV. Entre muchas otras propuestas.
La programación continúa hasta el domingo con talleres, exposiciones, mapping, conciertos y cinefórums. Entre las propuestas más destacadas figuran el videomapping de Bego M. Santiago en la fachada de la Casa de la Cultura, el Live Cinema de Los Voluble en la Plaza de Santiago, y el Happening: Chaforrineando del Portal Amalio Gran, que traerá hasta el festival una reflexión sobre el urbanismo local.
Exposiciones simultáneas
El FIC también abre al público varias muestras artísticas: Ana Spoon y Lisa Gingles en la Ermita San Antón, una exposición fotográfica de Nomad Studio en la KAKV, una muestra de videoarte en la primera planta de la misma sala y la propuesta Kinesofos de Sergi Hernández en el Salón de Ensayos de la Banda Municipal.
Con más de 20 actividades, el FIC convierte durante cuatro días a Villena en un espacio de encuentro entre artistas emergentes, creadores internacionales y un público que, en palabras de su director, “participa de las preguntas que el arte nos plantea en torno a lo que somos y lo que queremos ser como sociedad”.