Villena cuenta con un gran reclamo como son las bodegas tradicionales, que ofrecen visitas a la carta donde se explica el proceso de elaboración de los vinos en el Mediterráneo, se puede pasear por un viñedo y probar productos tan únicos como el fondillón. Además, el Castillo de la Atalaya del siglo XII – uno de los mejor conservados de España – supone un reclamo de primer orden entre los turistas de Estados Unidos como de Canadá.
En la visita realizada por estos delegados de los diferentes touroperadores pudieron visitar varias bodegas, conocer el Castillo, contemplar la Iglesia de Santiago y conocer el Museo de Villena que, entre otros reclamos, ofrece el Tesoro de Villena, una colección de vasijas y otros elementos de la Edad de Bronce más importante de Europa.
La edil de Turismo, Paula García, que estas acciones que permiten posicionar a Villena en la oferta de los mayoristas “son muy importantes”, puesto que Villena puede entrar y consolidarse dentro de los circuitos “que van más allá del sol y playa convencional, que busca una oferta cultural y patrimonial más auténtica, en la que se combina bien conocer la historia y la tradición, también en el ámbito gastronómico”.
La tarea de la Concejalía de Turismo es seguir cimentando Villena como capital del turismo en el interior de la Comunidad Valenciana, gracias a su oferta monumental, su potencial cultural, y su amplia oferta natural con varias rutas cicloturísticas, distintas vias ferratas y su tradición vitivinícola.