Entre las principales novedades destaca la creación de una línea de ayudas dotada inicialmente con 50.000 euros, ampliable en función de la demanda, destinada a propietarios que quieran rehabilitar o adquirir viviendas en el Casco Histórico y a solicitantes de licencias que opten por tramitar sus expedientes a través de la Entidad Colaboradora Urbanística de la Comunidad Valenciana (ECUV) en el resto del término municipal. El objetivo es compensar en gran parte el coste de esta tramitación alternativa y favorecer una vía más ágil para la concesión de licencias.
Según explicó Javier Martínez, las actuaciones en el Casco Histórico contarán además con tramitación preferente, al igual que ocurre con las licencias vinculadas a accesibilidad, ya que en esta zona no es posible acogerse a la declaración responsable al estar sometida a un Plan Especial de Protección y Conservación.
Un nuevo equipo exclusivo para emitir licencias
Junto a la línea de ayudas, el equipo de gobierno ha anunciado la creación de un servicio específico de emisión de licencias, integrado por un arquitecto técnico y un arquitecto superior que trabajarán de forma exclusiva en la tramitación de estos expedientes, en coordinación con los letrados del departamento. Esta medida pretende acelerar de manera significativa la evacuación del “tapón” acumulado.
El alcalde Fulgencio Cerdán ha recordado que el Ayuntamiento ya ha reforzado de forma notable la dotación de Urbanismo en los últimos años. “Cuando llegamos había dos arquitectos, un solo técnico jurídico para Urbanismo, Industria y Medio Ambiente y dos administrativos. Hoy contamos con un arquitecto más, dos técnicos de administración general adicionales y otros dos auxiliares administrativos”, ha señalado.
Las licencias pendientes se reducen a la mitad
Las medidas adoptadas hasta ahora han permitido reducir la bolsa de licencias pendientes de unas 200 a cerca de 100, aunque, según reconoció el edil de Urbanismo, el ritmo de reducción “no ha sido el que esperábamos”. En la actualidad, 32 licencias ya han sido informadas, 14 están pendientes de desistimiento y 112 solicitudes siguen a la espera de informe, una cifra que incluye expedientes de legalización de obras con irregularidades detectadas.
Desde el Ayuntamiento se subraya que, aunque actualmente se están informando más licencias de las que entran, la complejidad normativa y la necesidad de informes sectoriales de otras administraciones ralentizan el proceso. Por ello, el gobierno local ha decidido “dar una vuelta de tuerca más” con estas nuevas iniciativas.
Cerdán ha insistido en que el problema de los retrasos en licencias es generalizado en muchos municipios, pero ha recalcado que Villena ha optado por asumir su parte de responsabilidad y actuar, combinando refuerzo de personal, tramitación alternativa y apoyo económico directo a la ciudadanía.
Con estas medidas, el Ayuntamiento confía en acelerar de forma más eficaz la concesión de licencias urbanísticas, favorecer la rehabilitación del Casco Histórico y avanzar hacia la normalización de los plazos administrativos en los próximos meses.