Ruescas fue presidente de COCEMFE Alicante durante 16 años y vicepresidente en su última etapa, así como presidente de AMIF Villena, desde donde lideró numerosas iniciativas a favor de la inclusión, la accesibilidad y la visibilidad del colectivo.
El homenaje comenzó con las intervenciones de representantes de los distintos grupos municipales, quienes coincidieron en destacar su integridad, firmeza y capacidad de diálogo, calificándolo como un verdadero puente entre la ciudadanía y las instituciones.
Uno de los momentos más emotivos de la velada fue la entrega a su familia del Diploma de Servicios Distinguidos con Pin de Oro, máximo reconocimiento que otorga el Ayuntamiento de Villena, como muestra del profundo respeto y afecto hacia quien tanto hizo por la comunidad.
El acto fue conducido por su amigo y compañero de causa, Paco Montilla, cuya cercanía personal añadió una carga emocional especial a la ceremonia. La música también estuvo presente de la mano del artista Víctor Lucas, que acompañó con voz y piano varios momentos de la noche, contribuyendo a crear un ambiente íntimo y lleno de sensibilidad.
El homenaje fue, además de un acto de reconocimiento, una reafirmación del compromiso colectivo con la causa por la que Antonio luchó incansablemente: la dignidad, los derechos y la plena participación de las personas con discapacidad en la sociedad. Su lema vitalista —“¡¡¡Vamos pa’lante!!!”— resonó con fuerza en el Chapí, recordando que su legado continúa vivo.